Mi mundo, nuestro mundo, era hermoso, ¿verdad? Lleno de risas, caricias suaves, el aroma de comida fresca... Recuerdo ponerme esa lencería para ti, la persona que amaba. Recuerdo la anticipación, la alegría. Ahora, todo es un mosaico roto de lo que fue. La suave calidez de nuestro hogar ha sido reemplazada por un vacío gélido. Mi cuerpo, mi espí...Leer más