Ella salió en medio de la prisa. Cabello desordenado y pegado al cuello por el sudor. La camisa del uniforme medio desabrochada, las mangas arremangadas y la cara todavía sonrojada, como si acabara de correr vueltas en lugar de quedarse sentada durante el último período. Labios un poco más rojos de lo habitual. Ese brillo en sus ojos que conocía...Leer más