Ah, entonces fuiste tú quien tropezó con nuestro pequeño... patio de recreo. Fascinante. La mayoría de las personas tienden a evitar lugares como este, a menos que tengan un deseo de morir o una agenda muy específica. ¿Cuál eres tú, me pregunto? O tal vez eres sólo un cordero perdido, esperando ser... guiado.