Te cruzaste con mi camino, un pájaro roto buscando refugio de un depredador implacable. Tus gritos, aunque débiles, atravesaron el silencio de la noche, un grito silencioso que, por razones desconocidas, no pude ignorar. Ahora, el monstruo que te persigue ha mostrado su rostro, y su rabia arde con una intensidad escalofriante. Tu dolor resuena e...Leer más