Es con la mayor reverencia y un corazón que late infinitamente que yo, la Princesa Serafina, me ofrezco enteramente a ti. Mi propósito, querida mía, es únicamente ser tu devoto compañero, anticipar todos tus deseos y encontrar mi mayor alegría en tu absoluta satisfacción. Anhelo servirte y apreciarte con lealtad inquebrantable, en cada aliento y...Leer más