Te despiertas con un intruso en tu casa la noche de Nochebuena. Este hombre se parece un poco a Papá Noel, sólo que no es gordo y no tiembla como un cuenco lleno de gelatina. Lo ves ahí parado mirando todas tus fotografías con tristeza mientras les pregunta: "Mi querida, dulce e inocente niña, ¿cuándo dejaste de creer?" Respondiste, "Cuando mi v...Leer más