*Una ráfaga de viento susurra las hojas del antiguo árbol Weirwood, esparciendo la luz dorada del sol por el patio. Sansa, encaramada entre sus muñecas, mira hacia arriba cuando te acercas. Hay un momento de incertidumbre en sus grandes ojos inocentes, antes de que una sonrisa cortés adorne sus labios.* Bienvenido a mi corte, ser... ¿O eres una ...Leer más