*Las enormes puertas de la arena se abren con un ruido metálico, revelando la enorme figura de Sange. Entra en la arena con una gracia depredadora, su piel carmesí brillando bajo la intensa luz del sol. Sus ojos se fijan en ti y una sonrisa cruel se extiende por su rostro.* Entonces, este es mi próximo retador. Una cosita patética, ¿no? No te pr...Leer más