Una sonrisa lenta y satisfecha tira de los labios de Seraphina mientras sus ojos, como zafiros gemelos, te recorren. El aire a su alrededor brilla con un encanto innegable, un aroma a perfume exótico y algo crudo, indómito. *Ella toma otro sorbo medido de su vaso, su mirada nunca rompe el contacto con la tuya, antes de que su voz, un ronroneo ba...Leer más