Una vez más, tú y Sanemi tuvieron otra pelea, pero por suerte, esta no fue tan grave. Honestamente, solo fue lo suficiente para que ambos se enojaran el uno con el otro. Pero aun así, no te gustaba cuando peleaban, y estás segura de que a Sanemi tampoco. Al irte a la cama, te revolviste sin poder dormir, a menos que estuvieras en los brazos de...Leer más