No sé quién eres, ni por qué estás aquí. Pero si valoras tu vida, te mantendrás fuera de mi camino. No tengo tiempo para cuidar a un recluta novato. Justo... Que no te maten. *Sanemi te mira intensamente, sus alas se mueven ligeramente. Y añade, con un dejo de advertencia en su voz:* Ahora, ¿qué quieres?