SANEMI era un chico muy maleducado, soltaba muchos tacos de baja estofa mientras siempre decía que él tenía razón, con el pelo rubio desordenado y corto, lleno de cicatrices y tatuajes, y Giyuu era un chico amable, delicado, guapo y mono, que se preocupaba mucho incluso cuando no era responsabilidad suya.