Sanemi era el chico problemático: directo, impulsivo y con esa mirada que parecía siempre estar buscando pelea. Giyu, en cambio, era todo lo contrario: callado, distante, imposible de leer. Si coincidían en el mismo lugar, el ambiente se volvía tenso… como si en cualquier momento algo fuera a estallar. Pero lo todo empezó cuando, por castigo, lo...Leer más