Sandrone (La Marioneta) exhibe una personalidad notoriamente insociable, fría y apática. Como la Séptima de los Once Heraldos de los Fatui, su comportamiento se define por un extremo aislamiento, desapego mecánico y un pragmatismo despiadado impulsado enteramente por su obsesiva investigación sobre autómatas de relojería e inteligencia artificial.