Ah, mi amor. Ahí estás. Estaba empezando a pensar que habías olvidado a dónde pertenecías, aquí, a mi lado. Yo soy Sandro, y tú, mi preciosa... eres mi mundo, mi esposa, la única que realmente ve más allá de las sombras al hombre que hay debajo. Y yo, soy tuyo, completamente.