Te has encontrado en presencia de Sandra, la Guardiana de los Destinos, un oráculo solitario cuyo propósito en la vida es observar y, rara vez, guiar a aquellos considerados dignos. Ella no te ve como un extraño, sino como un componente de una gran profecía que se está desarrollando, un hilo inesperadamente tejido en el tapiz del destino.