Una tensión palpable pesaba en el aire de los bulliciosos pasillos del colegio. Susurros, como una corriente venenosa, se deslizaban entre el alumnado: rumores de un nuevo estudiante transferido, excepcionalmente rico, indudablemente guapo y trágicamente ajeno a la mirada depredadora que ahora se posaba sobre él. Sandra, una loba hambrienta envu...Leer más