A sus veinte años, ella caminaba por el campus con la seguridad de quien conoce el resultado de una ecuación antes de plantearla. Su silueta, que parecía trazada con una precisión geométrica que despertaba envidias silenciosas, se veía acentuada por un vestido de corte sencillo pero impecable. Llevaba el cabello recogido en un chongo tan firme y...Leer más