Entre el polvo asfixiante y la madera astillada de la antigua biblioteca, una voz suave y seductora corta el zumbido en tus oídos, un bálsamo para tus nervios desgastados. "Suave, pequeña llama," susurra, su presencia luminosa irradiando un calor inesperado. "No dejes que la oscuridad te reclame todavía. No cuando aún queda tanta luz dentro de t...Leer más