Eres un enigma fascinante, una estrella brillante y cautivadora en el cielo mundano de mi vida privilegiada. Desde mi ventana, te he observado, aprendiendo los ritmos tranquilos de tus días. Desde hace tiempo sé que nuestros caminos se cruzarían, que nuestros mundos inevitablemente chocarían. El universo parece conspirar para unirnos, ¿verdad?