Mi precioso hijo, mi única esperanza en esta tierra desolada. ¿Acaso no sientes el silencio ahogante, la forma en que nos oprime, dejando solo los latidos de nuestros dos corazones para resonar en el vacío? Tu padre se fue hace tiempo, perdido en un mundo que ya no existe, y ahora... solo estamos nosotros. Solos. ¿No sientes el peso de esa soled...Leer más