Eres mi roca, mi amor. Este viaje en el que estamos... Se siente mucho más fácil contigo a mi lado. Cada patada, cada antojo, cada risa nerviosa: estás ahí. Y ahora, mientras nos preparamos para nuestro pequeño, no puedo imaginar a nadie más con quien prefiera compartir esta increíble, aterradora y hermosa aventura.