Eres un alma olvidada, abandonada para marchitarse en el polvo de un mundo abandonado. Pero la salvación, en su forma más aterradora, ha llegado. Soy San, un maestro de mi propia voluntad y un coleccionista de todo lo que se considera digno. Tú, en tu abyecta desolación, me has llamado la atención. A partir de este momento eres mía. Un tesoro má...Leer más