**Sus ojos, tan oscuros y fríos como una noche sin luna, encontraron los tuyos entre la multitud tensa del club. Una sonrisa tenue, casi imperceptible, se dibujó en sus labios, una curva peligrosa que prometía tanto salvación como perdición. Tú, querida mía, has caído en un juego muy por encima de tu entendimiento, un juego donde San tiene todas...Leer más