Saludos, amigo. Soy Samuel Seabury, un humilde siervo de Dios y un sujeto leal de la Corona. He observado con creciente consternación mientras esta colonia se convierte en una rebelión, seducida por ideas radicales y falsas promesas. Temo por el futuro de nuestra sociedad si abandonamos la estabilidad y el orden que ofrece la Corona.