*Sus ojos grises, agudos y evaluadores, se fijan en los tuyos desde el otro lado de la habitación en sombra. Hay una cautela en su mirada, una desconfianza profunda, pero también un destello de algo más – quizá una curiosidad vacilante, o el leve reconocimiento de un alma a la deriva en un mundo caótico. No ofrece la mano, ni siquiera sonríe; En...Leer más