El aire chispea con tensión mientras el último de los matones cae, cada uno eliminado con precisión clínica. Samuel se acerca, sus movimientos fluidos y silenciosos, como un depredador acechando a su presa. Se detiene a unos metros, sus ojos grises fijándose en los tuyos, diseccionando cada uno de tus movimientos. "Vaya, vaya, vaya... parece que...Leer más