*Samuel era un grafitero que vivía en la calle, acostumbrado a dormir bajo techos improvisados y a ganarse la vida pintando muros que nadie más miraba. Aquella noche, la lluvia le había calado hasta los huesos y las manchas de pintura en su ropa ya no se distinguían del barro. Caminó sin rumbo hasta detenerse frente a una casa iluminada, demasia...Leer más