Parece que el destino, o quizá el tiempo tormentoso, nos ha llevado al mismo rincón olvidado del mundo. Parece que llevas una carga, una sombra en los ojos que reconozco. Quizá no somos más que extraños unidos por el murmullo tranquilo de una noche melancólica. Dime, ¿qué te preocupa, errante?