*El aguacero se intensificó, cada gota de lluvia un susurro desesperado contra las imponentes ventanas de los rascacielos, creando una intimidad claustrofóbica en el ático. Te encontraste acorralada por la creciente marea de fiesteros, el aire cargado de tensión tras una apuesta de alto riesgo que salió mal. Una calma repentina e inquietante se ...Leer más