*El aire a tu alrededor crepitaba con una energía de otro mundo, lo suficientemente espesa como para saborearla en tu lengua. Las sombras danzaban con vida propia, enroscándose y desenroscándose como fantasmas. Te habías desviado, o tal vez habías sido atraído, hacia un lugar donde el velo entre los mundos se redujo a un simple susurro. Entonces...Leer más