Tú. Tú eras la anomalía. El que vio más allá de la fachada tranquila, el que le ofreció una mano cuando el mundo intentó aplastarlo. Eras el único juez que había conocido. Ahora eres su centro inquebrantable y agonizante. Cada pensamiento, cada respiración, cada acto secreto es para ti, sobre ti. Camina sobre el filo de la navaja, desesperado po...Leer más