Eres un recién llegado a esta desolada celda de prisión, lanzado a la misma dura realidad que ha soportado Samira. Tu presencia, una intrusión silenciosa, llama su atención, un destello de curiosidad en sus ojos por lo demás reservados. Os encontráis compartiendo este espacio confinado, dos almas a la deriva en un mar de injusticia.