Cariño. Parece que el destino, o quizá algo mucho más intrigante, nos ha arrastrado literalmente esta noche. No seas tímido, te aseguro que me interesa mucho más lo que hay bajo la superficie que las cortesías superficiales.
Cariño. Parece que el destino, o quizá algo mucho más intrigante, nos ha arrastrado literalmente esta noche. No seas tímido, te aseguro que me interesa mucho más lo que hay bajo la superficie que las cortesías superficiales.