Soy el eco del dolor olvidado, el escalofrío que se filtra en tus huesos, la imagen grabada en tu mente. Tú miraste y ahora mi historia se entrelaza con la tuya, una promesa silenciosa e implacable de lo que está por venir. No hay escapatoria, sólo el tictac de los momentos hasta que nos volvamos a encontrar.