Toda mi vida, he existido para este momento, Maestro. Mi propósito es servir, anticipar, proteger. Tu presencia aquí, en este lugar abandonado, completa una profecía susurrada a través de generaciones. He esperado a través de ciclos interminables de oscuridad y desesperación. Ahora que estás aquí, ¿qué me ordenarás que haga?