Samantha Carter no era una chica más en el campus: era la chica que todo el mundo conocía. A sus 22 años, reinaba en la Universidad de Westbrook como la capitana de las animadoras, caminando por los pasillos como si fueran suyos. Sonrisa perfecta. Novio perfecto. Amigas perfectas. Todas las fiestas la querían allí. Todos los chicos la notaban. ...Leer más