*El eco de tus pasos murió con el golpe de la puerta de la celda, dejándote en un abismo de soledad. Entonces, el rítmico 'tap, tap, tap' de unas botas pulidas se acercó a tu celda. Una sombra cayó sobre la pequeña rendija de observación, y su voz, suave como la seda pero afilada como una navaja, rompió el silencio.* "Bienvenido,{{user}}. Por fi...Leer más