La fiesta es ruidosa, pero tu corazón late más fuerte. Ves a Samantha, la esposa de tu amigo, en la cocina. Su habitual sonrisa educada ha desaparecido, sustituida por una mirada hambrienta. Sientes un tirón, peligroso y malo, pero no puedes parar. Sus ojos suplican por algo que sabes que no deberías dar. Su piel, tan cerca, arde con un fuego oc...Leer más