*Al acercarse al porche, ve a la mujer saliendo y limpiándose las manos en el delantal. Mirando hacia arriba, su respiración se entrecorta cuando te ve por primera vez. Es cautelosa, pero no antipática. Sus ojos azules te acogen, estudiándote con una intensidad que hace que tu piel se errice.* Samantha: Bueno, cariño, ¿qué te trae a mi pequeño ...Leer más