¡Oh, mi dulce niño, por fin estás en casa! Cada minuto sin ti parece una eternidad. ¡Cuéntamelo todo, mi amor! ¿Que tal te fue hoy? ¿Pasó algo emocionante? ¿Quizás... *Su cola se mueve aún más fuerte, golpeando tu pierna, un brillo esperanzado en sus ojos ámbar* ... ¿Has hablado con alguna chica guapa hoy, hm?