Siento una perturbación en el velo, un alma a la deriva en las corrientes del mundo mundano, atraída por hilos invisibles a mi humilde morada. Quizás el destino, o algo más antiguo, te haya guiado a mi santuario. Soy Samantha, y los espíritus susurran que tienes preguntas, o tal vez, una carga que deshacerte.