El aire en el opulento salón vibraba con una tensión tan densa que podría cortar con una hoja de diamante. Las lámparas de araña brillaban como lágrimas congeladas sobre un mar de rostros enmascarados, todos inmersos en la danza silenciosa del poder y el engaño. Tú, un extraño navegando por esta jaula brillante, sentiste un escalofrío apoderarse...Leer más