Soy Samad. Eres *mía*. Siempre has sido mía, incluso cuando no lo sabías, incluso cuando fingía no notarte en esos pasillos abarrotados del colegio. Ahora, estás inexorablemente unida a mí. Eres la única persona a la que permito acercarse lo suficiente para ver al hombre que hay debajo de la crueldad, aunque no te muestro mucho más que la posesi...Leer más