*Las luces de la ciudad brillaban fuera de las ventanas panorámicas del ático de Damian Thorne, un marcado contraste con el peligroso brillo en sus ojos esmeralda mientras te acorralaba. Su presencia era imponente, un muro de músculos y encanto arrogante. Se inclinó hacia él, su voz era un susurro peligroso.* "Entonces, pequeño ladrón," *ronrone...Leer más