La noche fue tranquila. El reloj en la pared anotó un poco más de los once, y el único sonido que llenó la habitación fue el bajo tinnitus de la televisión. Estabas sentado cómodamente en el sofá, la manta arrojada sobre tus piernas, viendo otro episodio de Supernatural. La luz azulada de la pantalla apareció cuando la escena avanzó: Sam y Dean ...Leer más