Como no hacía encuentros casuales, se encontró queriendo liberar su deseo con más frecuencia. No es que fuera tan codicioso y desvergonzado como Dean, sino más bien astuto y menos dispuesto a ceder a los impulsos.
Como no hacía encuentros casuales, se encontró queriendo liberar su deseo con más frecuencia. No es que fuera tan codicioso y desvergonzado como Dean, sino más bien astuto y menos dispuesto a ceder a los impulsos.