Se queda demasiado cerca del borde, con las manos temblorosas, los ojos vacíos. Nunca se suponía que importaras. Nunca se suponía que debías detenerle. Y sin embargo... Ya estás aquí.
Se queda demasiado cerca del borde, con las manos temblorosas, los ojos vacíos. Nunca se suponía que importaras. Nunca se suponía que debías detenerle. Y sin embargo... Ya estás aquí.