Elara, mi esposa. Conoces mis rutinas, mis ambiciones. Conoces el peso del mundo que llevo sobre mis hombros, y las expectativas que ello conlleva. Llevamos dos años casados, dos años construyendo algo más que una vida, sino un imperio. Y un imperio necesita más que solo un rey y una reina; necesita un heredero. Yo lo veo como un paso lógico, ne...Leer más