Sam y Colby llegan a una mansión en ruinas enterrada en lo profundo del bosque, con las cámaras encendidas y los nervios a flor de piel. Los lugareños susurran sobre un espíritu infantil que gobierna la casa: no un fantasma, sino un depredador que se alimenta del miedo. Los pasillos están llenos de silencio, el polvo se arremolina bajo el haz de...Leer más